Susana Ramírez | Andando Lento
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Andando Lento

Es una tarde de un domingo cualquiera. Hace fresco y mi piel juega a erizarse cada vez que se le antoja.
Por mi mente pasan cosas. Muchas cosas cualquiera como este mismo domingo.

Pienso en ti y en tus manos. Te echo de menos, y cuando esto nos pasa a las personas que podemos añorar a alguien, también aumentamos el valor de estas. Porque quien no te importa, no lo llegas a echar en falta.. y no se alimentará ese bucle de querer que estés conmigo y tener más ganas cada día que pasa.

Cosas muy simples y poco teorizadas a la vez.
¿Será que no sirven las teorías en el amor?

Por una parte, desearía que sí, por afán a controlarlo. De saber jugar a él y no perder en la partida.
Pero sin embargo, creo que lo que más nos gusta y engancha del amor es lo incontrolable que es.
Nos desconcierta como pocas cosas en la vida y nos perdemos en su mundo.

No hay nada más bonito que perderse de tal forma que nos olvidemos de todo lo demás. Y sí, tampoco conviene.. pero es una de las transiciones de esta vida que todo el mundo debería experimentar por lo menos una vez.

No hay entrenos, ni milis, ni soldados, ni ejércitos, que sean capaces de controlar esa situación. Incluso aunque ya hayas pasado por ello, es posible que vuelvas a caer de nuevo y cometiendo los mismos errores que te hicieron estar lamiéndote las heridas mucho más tiempo de lo deseado.

Yo he logrado pasar esa fase, aunque quizás algún día vuelva a caer. Pero ahora estoy amando despacio; conociendo, experimentando, viviendo, compartiendo, aprendiendo, sintiendo, uniendo, queriendo, valorando, analizando, exprimiendo, aumentando, sumando, andando lento.

Porque caminando lento, a veces se llega más lejos.

Susana Ramírez
susanaramirez.ap@gmail.com